miércoles, 7 de agosto de 2013

Soñadora compulsiva.

Paseando por estos lares, me acordé de una personita especial para mí leyendo sus blogs y decidí dedicarla una entrada. Si, tu que estás leyendo esto, te preguntarás a que viene esta santa chorrada...ni siquiera yo lo se, puede que al leer tus entradas me vuelva una romántica con ganas de escribir algo en condiciones o quizás tenga que ver que haya recordado aquella última vez que nos vimos, así que simplemente, limítate a leer mientras yo me limito a escribir.

¿Qué quieres que te cuente exactamente? Recuerdo extraña aquella época en la que nos enzarzamos en aquella extraña situación, donde parecíamos dispuestas a ignorarnos orgullosas por un estúpido malentendido. Un muy estúpido malentendido. Pero aun así, te echábamos de menos...echábamos de menos a aquella chica capaz de sacarnos una poesía de la nada, una canción para no olvidar o una risa tonta que no podíamos controlar.



A esa chica que parecía vivir la vida como si fuera el último, pero a la vez, que necesitaba un abrazo de esos que parecen durar años. Nos sentíamos que alrededor de ti había un escudo, una barrera impenetrable invisible que nos impedía hablar contigo y tu necesitabas a alguien con quien consolarte, solo que tu mente parecía estar en otro lugar.

Sentimos que habías cambiado ¿Pero sabes que? Hasta que no te vimos por fin aquel día, esa idea no se me quitó de la cabeza. Cuando te vi, sentada en la silla con una enorme sonrisa y un brillo especial en los ojos, yo lo sentí. Tu seguías siendo la misma. Y yo como una idiota, temblando de los nervios, sin poder mirarte a los ojos de la vergüenza...siempre he sido un desastre hablando con la gente después de tanto tiempo.

Entonces, comenzamos a hablar. Como si nada hubiera pasado, como si jamás nos hubiéramos enfadado, como hace un año. Tu parecías estar feliz estudiando arquitectura, con tus compañeros y tus líos. Y nosotras estábamos felices solo con oírte hablar así de feliz. Y nos acordamos de todas aquellas veces en las que el tiempo parecía detenerse, en aquella noche en Guadarrama, sonrientes y exhaustas después de un día de piscina...jamás olvidaré el viaje de vuelta, escuchando Mecano medio dormidas.



Cantábamos esta y muchas otras más. Jamás olvidaré ese día, te lo juro.Incluso aquellos días donde estábamos ''en esa época'', Yili y yo recordábamos con una sonrisa aquel día.

Aunque nos hayamos distanciado, eso no quiere decir nada, es solo eso, distancia. Nosotras te seguimos queriendo muchísimo, eso te lo puedo asegurar. Tu siempre serás mi leona soñadora :)


~Bellatrix



domingo, 26 de mayo de 2013

Todavía lo recuerdo.


Todavía recuerdo aquel día, aquel momento...
De entre todas ellas, la roja era tu favorita así que la tomastes para probarla. Antes de tocarla, me comentabas lo buena que era esa guitarra, que deseabas tenerla y yo te juro que ojalá hubiera tenido el dinero necesario para comprártela, para ver aquella sonrisa iluminar tu rostro.
Te sentastes, yo en el suelo y tu en el taburete. Recuerdo que por aquel entonces, yo seguía confundida con mis sentimientos porque me parecía tan subrealista pero tan bonito todo...hasta que rompistes el silencio del lugar de la primera nota.
Concentrado y en silencio deslizabas los dedos por el instrumento tocando las cuerdas a veces de forma ruda y descarada y a veces de forma tan suave y delicada que parecía que hacías ronronear a la guitarra. Yo te escuché atenta, ilusionada, como hacía tiempo no sentía, yo te amaba tal y como estabas, en tu salsa, pero no me daba cuenta de ello.
Recuerdo que a veces me mirabas durante unos segundos y volvías tu cabeza para continuar, pero no me importó porque mantener contigo contacto visual tanto tiempo fue suficiente para hacerme sonreír como una idiota.
Y entonces, empezastes con otra melodía. Intenté descifrarla, intentando averiguar de que canción se trataba, me gustaba mucho porque era ruda y tierna. Intenté averiguar la respuesta en tus ojos pero ellos no parecían cooperar, solo se que estaban concentrados y brillaban.
Acabastes de tocarla. Yo por pura curiosidad te pregunté que a que grupo pertenecía esa melodía y como una idiota, caí en tu trampa....
Es una melodía que compuse para tí me dijistes con esa dulce sonrisa que tanto amaba.
Me quedé sin habla ¿Cómo era posible que esa pequeña pieza y esa frase me hubiera llegado a hacer sentir algo tan grande?
Y en ese entonces, comprendí todo lo que te amaba, mis dudas se resolvieron y mi conflicto interno se disolvió.
Simplemente fui estúpida porque en ver de abalanzarme contra tí, abrazarte y besarte hasta hartarme, pedirte mil gracias por todo...sonreí como una idiota, mis ojos se nublaron por las lágrimas y articulé un gracias. Y seguí escuchándote, amándote.
Y aquí estamos, veinte meses después, casi dos años ya.
Quizas algún día sea capaz de expresar todos mis sentimientos por tí o no, porque el amor es así de caprichoso y muchad veces, sobran las palabras para expresarlo.
Te amo, quizás demasiado porque este texto es una ridiculez expresando todo.lo que siento.
Feliz veinte meses mi vida.

Bellatrix